Reportaje sobre acoso callejero

Hace poco nos hicieron un reportaje en La Kaja Negra. Solo algunas de las respuestas fueron publicadas. Sentimos deseos de compartir con todos ustedes el resto de las preguntas y respuestas. ¡Hélas aquí!

 

Considerando el tipo de experiencias que se comparten en su sitio web, ¿cuál es el acoso en las calles más común que perciben?

El acoso verbal es tal vez el más común, seguido del acoso mediante el contacto físico. Por acoso verbal hacemos referencia a los comúnmente llamados  “piropos”. Son palabras o frases tanto “halagadoras” como vulgares que le dice un desconocido a otro en la calle o en un espacio público con las que expresa juicios de valor sobre el aspecto físico de quien recibe el “piropo”, sin que éste se lo haya preguntado o permitido. Por acoso mediante el contacto físico hacemos referencia a lo que comúnmente se conoce como “manoseo” que es el contacto o el roce que un desconocido hace con su mano en la cola, los senos o los genitales de la víctima, en un espacio público y sin que ésta lo haya autorizado. Este acoso callejero es más común en el transporte público de TransMilenio, mientras que el “piropo” es más común en las calles bogotanas. Creemos que por ser el “piropo” el más común de los tipos de acoso callejero se ha naturalizado en nuestro país al punto que no solo se considera por muchos como una práctica normal sino positiva, y lo afirmamos porque es muy común que si te quejas de esta clase de acoso eres menospreciado por muchas personas.

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Hollaback es un movimiento internacional que busca erradicar el acoso callejero hacia mujeres y personas de la comunidad LGBTQIA. El acoso callejero es una práctica que invade el espacio privado de una persona que se encuentra en la calle. Por lo tanto es irrespetuoso e incómodo para muchas personas. Entendemos por acoso callejero las palabras o acciones que dice o hace un desconocido a otro en virtud de su apariencia física en la vía pública. Por ejemplo: palabras como “maricón” o “mamasita”; frases como los políticamente denominados “piropos”; acciones como manoseos en el transporte u otros espacios públicos, miradas lascivas intimidantes e insistentes por parte de un desconocido, expresiones corporales y verbales ofensivas, persecución, violaciones sexuales, etc. ¿Con qué derecho algunos ciudadanos que circulan por la calle comentan nuestros cuerpos o nuestra apariencia física?, ¿Por qué invaden nuestra intimidad e interfieren con nuestro derecho a caminar tranquilos por la vía pública? Erróneamente se cree que esas expresiones públicas son parte del derecho a la libre expresión de todos los ciudadanos, cuando lo cierto es que el derecho a la libre expresión va hasta donde empiezan los otros derechos de los demás. En ese sentido, creemos que nadie tiene derecho a opinar sobre el cuerpo de otras personas desconocidas en la calle, a juzgarlas como objetos o a tocarlas sin su consentimiento, sin importar cómo estén vestidas. Quien se siente con derecho sobre el cuerpo de otra persona para comentar, también puede sentirse con derecho a tocar, forzar, abusar y matar. Ha de saberse que el acoso callejero en muchas ocasiones ha sido el primer paso de violaciones, feminicidios y asesinatos homofóbicos. No queremos que nuestros hijos e hijas crezcan en una sociedad en la que algunos se considera sujetos y ven a los otros como objetos. No queremos una sociedad en donde se siga considerando “normal” decir o hacer cosas ofensivas respecto a nuestra apariencia física. No queremos una sociedad que condena la diversidad de género o preferencia sexual.Por eso, abrimos este espacio para sentar nuestras protestas y a través de ellas unir muchas voces para que un día no muy lejano sean finalmente escuchadas. NO A LA VIOLENCIA NO A LA DISCRIMINACIÓN NO AL ACOSO CALLEJERO NO A LA INTIMIDACIÓN ¡LAS CALLES SON NUESTRAS TAMBIÉN!

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