“Respete, imbécil”

Por Claudia

“Cómo estás de linda”, me dijo un muchacho mientras yo paseaba un domingo por mi barrio en compañía de mi mamá. Apenas escuché el comentario, volteé a ver su cara, sus ojos recorriendo cada centímetro de mi cuerpo. Yo entonces sólo atiné a decirle “imbécil!”

Mi madre me preguntó por qué me molestaba, pues según ella sólo había sido un piropo. Yo le dije que los piropos me fastidiaban, y que quienes hacían esta clase de comentarios en verdad no deseaban coquetear ni cortejar a nadie, si así fuera, se te acercarían de otra manera e intentarían pedirte tu teléfono.

Como sea seguimos el recorrido. Mi mamá quería comerse un helado, lo compró. Mientras lo estaba comiendo -como se comen los helados- un señor le dijo “huy, pero como lo chupa de rico”, a lo que ella en seguida sólo atinó a decirle “respete, imbécil!”
Mi mamá tiene 50 años, yo 20.
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