Comencé a llorar y los vecinos entraron a sus casas

Por Liliana
Soy estudiante de Trabajo social, de la UdC, soy y vivo en Cartagena, adelantando con unas compañeras un trabajo sobre los piropos como forma de violecia, me he encontrado con los testimonios de muchas mujeres, pero me he negado a exponer el mio, pues ni yo misma trago lo que vivimos casi a diario.

Uno de los eventos mas fuertes para mi sucedió hace ya 6 años yo tenia solo 13 años de edad, iba caminando por un callejón aledaño mi casa, me faltaba menos de una cuadra para llegar. El callejón estaba solo mas yo iba tranquila por que las vecinas y lo vecinos me saludaban desde las puertas de sus casas. Al rato se me acerco un hombre en una moto, lo que recuerdo haber pensado fue “me van atracar” yo trate de avanzar mas rápido intentando terminar de cruzar el callejón, pero el hombre poso la moto bastante cerca a mi, clave los ojos al piso, me sentía aterrada y cuando pensé que me arrancaría el bolso, extendió la mano y me agarro la cola; acto seguido avanzo aceleradamente mientras yo me quedaba aterrorizada y pasmada en la calle.

Comencé a llorar y los vecinos que me saludaban metros antes entraron a sus casas o dejaron de verme. Me sentí sola, usada e invadida. Admito que ya no camino por ese callejón lo evito desde ese día. Cuando no es un grito, un piropo asqueroso o bonito (porque hasta los piropos “bonitos” para mi son asquerosos”, o un manoseo ,.. es un golpe. para mi todo eso es violencia
[got_back]