A los 14.

Por Cecilia.

Tenia 14 y ese día decidí ir con una amiga a comprar unos materiales después del colegio, cuando veníamos tomamos por un lugar no tan trancitado, íbamos hablando cuando de pronto siento que mi amiga se queda quieta así que miro al frente en dónde descubrí a un hombre cubierto con un casco y los pantalones abajo, estábamos aterradas, lo único que logramos hacer fue corre y gritar hasta un pequeño restaurante en dónde las personas nos prestaron un celular para llamar a nuestras casas. Nuestras familias y las personas del restaurante solo nos regañaron por habernos metido por esa calle.